La manga gástrica (gastrectomía vertical) es un método de cirugía bariátrica en el que se extirpa alrededor del 80 % del estómago y el resto se estrecha en forma de tubo. La respuesta corta es esta: lo que decide la idoneidad no es la cifra de la báscula, sino el IMC —la proporción entre el peso y la estatura—, y la guía vigente sitúa el umbral en un IMC de 35, unos 101 kg en alguien de 1,70 m. En este artículo explicamos los umbrales de idoneidad, a cuántos kilos equivalen, el límite de edad, las situaciones que pueden impedir la cirugía y cómo se desarrolla el proceso de evaluación.
¿Por qué la idoneidad se mide por el IMC y no por el peso?
El peso aislado no dice si una persona puede operarse, porque una misma cifra significa cosas muy distintas según la estatura. Noventa y cinco kilogramos suponen una obesidad de grado II (IMC 37,1) en alguien de 1,60 m, mientras que en alguien de 1,90 m se quedan en el terreno del sobrepeso.
Por eso las guías internacionales toman como referencia el índice de masa corporal. El IMC se obtiene dividiendo el peso de la persona en kilogramos entre el cuadrado de su estatura en metros:
IMC = Peso (kg) ÷ Estatura² (m)
Un ejemplo: para alguien que pesa 105 kg y mide 1,70 m, el IMC = 105 ÷ (1,70 × 1,70) = 36,3.
Para calcular su propio valor puede usar nuestra herramienta de cálculo de IMC. La Organización Mundial de la Salud define la obesidad a partir de un IMC de 30 [2].
Criterios generales de idoneidad para la manga gástrica
| Valor de IMC | Clasificación | Marco de la guía vigente [1] |
|---|---|---|
| 40 o más | Obesidad de grado III | Se recomienda la valoración quirúrgica. |
| 35 – 39,9 | Obesidad de grado II | Se recomienda la valoración quirúrgica, haya o no una enfermedad asociada. |
| 30 – 34,9 | Obesidad de grado I | Se recomienda valorar la cirugía cuando existe una enfermedad metabólica. |
| Menos de 30 | Sobrepeso / normal | La cirugía no se recomienda en este intervalo; tienen prioridad la pauta alimentaria y los enfoques médicos. |
Los umbrales de IMC se actualizaron en 2022 y ese detalle sigue circulando en su versión antigua en numerosas fuentes. En el consenso de los NIH de 1991, el intervalo de IMC 35–39,9 solo entraba en valoración si había una enfermedad asociada; la declaración conjunta de ASMBS e IFSO de 2022 [1] eliminó ese requisito e incorporó además el intervalo de IMC 30–34,9 cuando existe una enfermedad metabólica.
En la práctica puede haber diferencias entre centros, y documentar las enfermedades asociadas refuerza la decisión en cualquier caso. La idoneidad definitiva la determinan el historial de salud de la persona, los resultados de las pruebas y la consulta médica.
¿A cuántos kilos equivalen los umbrales de IMC?
La pregunta más repetida en consulta es "¿con cuántos kilos seré candidato?". La siguiente tabla muestra el peso aproximado al que corresponden los umbrales de IMC 35 e IMC 40 en las estaturas más frecuentes.
| Estatura | Umbral de IMC 35 | Umbral de IMC 40 |
|---|---|---|
| 1,55 m | ~84 kg | ~96 kg |
| 1,60 m | ~90 kg | ~102 kg |
| 1,65 m | ~95 kg | ~109 kg |
| 1,70 m | ~101 kg | ~116 kg |
| 1,75 m | ~107 kg | ~123 kg |
| 1,80 m | ~113 kg | ~130 kg |
| 1,85 m | ~120 kg | ~137 kg |
Los valores de la tabla de umbrales sirven únicamente para hacerse una idea orientativa. Dos personas con el mismo IMC pueden tener una idoneidad distinta según sus enfermedades asociadas y su estado general de salud.
¿Se opera a alguien de 80, 90 o 100 kilos?
La pregunta "peso 80 kilos, ¿me pueden operar?" no tiene una única respuesta: sin conocer la estatura no se puede hacer ninguna valoración.
- 80 kg — con 1,60 m de estatura, IMC 31,3 (obesidad de grado I); con 1,75 m, IMC 26,1 (sobrepeso). En el primer caso puede plantearse si hay una enfermedad metabólica; en el segundo, la cirugía no se recomienda.
- 90 kg — con 1,60 m, IMC 35,2, es decir, justo por encima del umbral. Con 1,80 m, el IMC de 27,8 queda por debajo.
- 100 kg — con 1,60 m, IMC 39,1; con 1,70 m, 34,6; con 1,85 m, 29,2. Como se ve, un mismo peso puede caer en tres categorías diferentes.
Por eso, en lugar de "cuántos kilos", el mejor punto de partida es otra pregunta: "¿cuál es mi IMC y tengo alguna enfermedad asociada?".
¿Puedo operarme con un IMC de 30?
El intervalo de IMC 30–34,9 no es un intervalo en el que la cirugía se recomiende de forma rutinaria. Sin embargo, la guía vigente [1] recomienda valorarla en las personas de ese intervalo que tienen una enfermedad metabólica; el ejemplo más habitual es una diabetes tipo 2 que no llega a controlarse pese al tratamiento farmacológico. El planteamiento que entra en juego en estos casos se aborda bajo el epígrafe de la cirugía metabólica.
Al decidir dentro del intervalo de IMC 30–34,9 se valoran conjuntamente estos elementos: la duración de la enfermedad metabólica y su grado de control, la respuesta a los fármacos empleados, los demás trastornos asociados y la capacidad de la persona para adaptarse a la pauta posterior a la cirugía. La decisión es siempre individual.
Tengo diabetes o hipertensión, ¿soy candidato?
Las enfermedades asociadas no son elementos que resten idoneidad, sino que en la mayoría de los casos aumentan el beneficio esperable de la cirugía. Aunque la guía vigente no exige una enfermedad adicional a partir de un IMC de 35, la presencia de una enfermedad metabólica es precisamente el criterio que hace posible la valoración en el intervalo de IMC 30–34,9.
Las enfermedades asociadas que más se tienen en cuenta en la evaluación son:
- Diabetes tipo 2 — control de la glucemia y necesidad de medicación
- Hipertensión — control de la tensión arterial y número de fármacos empleados
- Apnea obstructiva del sueño — hallazgos del estudio del sueño y uso de dispositivo
- Hígado graso — pruebas de imagen y pruebas de función hepática
- Problemas articulares — sobre todo la carga que soportan las rodillas y la zona lumbar
- Síndrome de ovario poliquístico y los problemas de salud reproductiva derivados
En un ensayo aleatorizado con 10 años de seguimiento realizado en pacientes con diabetes tipo 2 y un IMC de 35 o superior (las técnicas aplicadas fueron el bypass gástrico y la derivación biliopancreática), la remisión de la diabetes se mantuvo durante los 10 años en el 37,5 % de los pacientes del grupo quirúrgico, frente al 5,5 % del grupo de tratamiento médico; en cambio, el 58,8 % de quienes habían alcanzado la remisión en el segundo año volvió a presentar cifras elevadas de glucemia a lo largo del seguimiento [3]. Estos datos no se obtuvieron con la manga gástrica, sino con las dos técnicas mencionadas, y no suponen una promesa de resultado individual.
Cuestión distinta es que las enfermedades asociadas estén sin controlar: una insuficiencia cardiaca grave no controlada o una enfermedad pulmonar avanzada aumentan el riesgo quirúrgico y pueden retrasar o impedir el proceso.
¿Hay límite de edad? Menores de 18 y mayores de 65
La cirugía bariátrica se valora sobre todo en pacientes adultos. Más que un tope de edad fijo, lo determinante son el estado general de salud de la persona y el equilibrio entre beneficio y riesgo [4].
- Menores de 18 años — En adolescentes, la cirugía solo se plantea en casos muy seleccionados y tras la evaluación de un equipo multidisciplinar que incluya endocrinología pediátrica. Además se vigila el proceso de crecimiento y desarrollo.
- Entre 18 y 65 años — Es el intervalo en el que con más frecuencia se realiza la valoración.
- Mayores de 65 años — La edad por sí sola no es un impedimento. Se estudian con más detalle la función cardiaca, pulmonar y renal, así como la aptitud para la anestesia; se sopesa si el beneficio esperado compensa el riesgo.
¿Es el IMC un criterio suficiente por sí solo?
El IMC es un criterio práctico y extendido, pero no es perfecto: no distingue la masa muscular de la masa grasa. Una persona muy musculada puede tener un IMC alto y, a la vez, un porcentaje de grasa corporal bajo. Por eso, junto al IMC, en la evaluación también se observan estos parámetros:
- Perímetro de la cintura — la grasa acumulada en el abdomen se considera un indicador aparte del riesgo metabólico.
- Composición corporal — la proporción entre masa grasa y masa muscular.
- Marcadores metabólicos — glucemia en ayunas, HbA1c, lípidos en sangre y enzimas hepáticas.
El perímetro de la cintura, la composición corporal y los marcadores metabólicos no sustituyen al IMC: lo complementan y permiten afinar la decisión.
¿Tengo que perder peso antes de la cirugía?
En algunos casos puede pedirse que se pierda una determinada cantidad de peso antes de la intervención. El objetivo no es estético, sino de seguridad quirúrgica: al reducirse el tamaño del hígado, el acceso al estómago durante la operación resulta más sencillo y el procedimiento se vuelve técnicamente más seguro.
En el periodo de preparación previo a la cirugía suele planificarse lo siguiente: ajustar el aporte energético, mantener la ingesta de proteínas, aumentar el consumo de líquidos y corregir los déficits vitamínicos que existan. Cuánto peso hay que perder y durante cuánto tiempo varía según la persona; eso lo determinan conjuntamente el médico y el nutricionista.
¿Para quién puede no ser adecuada?
Las situaciones que figuran a continuación pueden impedir la manga gástrica, obligar a cambiar de técnica o llevar a aplazar el proceso:
- Enfermedad cardiaca, pulmonar o renal grave sin controlar
- Esófago de Barrett — cambio celular en el extremo inferior del esófago; suele considerarse una situación no apta para la manga gástrica
- Reflujo grave o no controlable y hernia de hiato de gran tamaño — como la manga gástrica puede acentuar el reflujo, en estas personas se opta a menudo por otra técnica, como el bypass gástrico
- Cirrosis hepática avanzada e hipertensión portal
- Trastorno activo por consumo de sustancias o de alcohol
- Trastornos de la conducta alimentaria no tratados (bulimia nerviosa, trastorno por atracón) y cuadros psiquiátricos graves sin tratar
- La previsión de que no se podrá mantener la pauta de alimentación y seguimiento posterior a la cirugía
- Embarazo o planes de embarazo a corto plazo
- Trastornos de la coagulación que hacen arriesgada la cirugía
Algunos de estos puntos son transitorios y, una vez tratados, el proceso puede reevaluarse; otros pueden implicar un cambio de técnica o la renuncia a la cirugía. Esa distinción solo pueden hacerla la consulta médica y los resultados de las pruebas. Encontrará el conjunto completo de los criterios de idoneidad en el artículo sobre quién es candidato a la manga gástrica y los posibles riesgos del procedimiento, en el artículo sobre los riesgos de la cirugía bariátrica.
¿Cómo se desarrolla el proceso de evaluación?
- Consulta médica — medición del IMC, historia del peso y valoración de las enfermedades asociadas.
- Pruebas de laboratorio — hemograma completo, bioquímica, niveles tiroideos y vitamínicos.
- Endoscopia — exploración del estómago y del esófago. Este paso es determinante, porque el hallazgo de reflujo, de una hernia de hiato de gran tamaño o de un esófago de Barrett puede obligar a modificar la técnica prevista.
- Pruebas de imagen e interconsultas — cuando procede, valoración por cardiología, neumología, endocrinología y psiquiatría.
- Evaluación nutricional — planificación de la pauta de alimentación anterior y posterior a la cirugía.
- Abandono del tabaco y del alcohol — se pide dejar de fumar con cierta antelación a la intervención, ya que el tabaco aumenta el riesgo de fuga en la línea de grapas, de úlcera y de problemas de cicatrización.
- Decisión y planificación — se valoran todos los hallazgos en conjunto y se toma una decisión personalizada.
El propósito del proceso de evaluación no es únicamente responder a la pregunta de si la persona es apta o no, sino completar la preparación necesaria para que la cirugía pueda realizarse con seguridad. En el artículo sobre cuánto dura la manga gástrica explicamos cuánto tiempo ocupa el proceso el día de la intervención.
¿Qué puedo hacer si no soy candidato?
Que la cirugía no se considere adecuada no significa que el proceso termine. Pueden plantearse la reorganización de la pauta alimentaria, el aumento gradual de la actividad física, el tratamiento médico de las enfermedades asociadas, un tratamiento farmacológico dirigido a la obesidad con valoración médica y, si hace falta, los métodos endoscópicos. Las aplicaciones endoscópicas como el balón gástrico figuran entre las opciones que pueden valorarse en algunas personas situadas por debajo del umbral quirúrgico.
La indicación del tratamiento farmacológico dirigido a la obesidad, así como su dosis y su duración, son individuales; no debe iniciarse sin evaluación médica y sin receta.
Conozca su valor de IMC
Introduzca su estatura y su peso para ver al momento en qué intervalo se encuentra.
Calculadora de IMCFuentes
- [1] Eisenberg D, Shikora SA, Aarts E, et al. 2022 American Society of Metabolic and Bariatric Surgery (ASMBS) and International Federation for the Surgery of Obesity and Metabolic Disorders (IFSO) Indications for Metabolic and Bariatric Surgery. Obes Surg. 2023;33(1):3-14 — PubMed
- [2] Organización Mundial de la Salud — Nota descriptiva sobre obesidad y sobrepeso — OMS
- [3] Mingrone G, Panunzi S, De Gaetano A, et al. Metabolic surgery versus conventional medical therapy in patients with type 2 diabetes: 10-year follow-up of an open-label, single-centre, randomised controlled trial. Lancet. 2021;397(10271):293-304 — PubMed
- [4] Arterburn DE, Telem DA, Kushner RF, Courcoulas AP. Benefits and Risks of Bariatric Surgery in Adults: A Review. JAMA. 2020;324(9):879-887 — PubMed





